Decía Elvis que el hombre que tiene una canción tiene un amigo, y a fe que en eso llevaba razón (pues bien sabido es que en lo tocante a movimientos de pelvis y a canciones, será siempre una autoridad en la que mirarnos el resto de mortales). Y siendo esto así, con el "In rainbows" de Radiohead yo tengo diez amigos.

El séptimo y hasta la fecha último largo de los de Oxford ha supuesto un nuevo golpe para las avariciosas discográficas, sumándose a la revolución que ya produjo el auge del myspace (sí, ya sabéis, esas páginas con música que acaban por parecerse mucho unas a otras, como "El día de la marmota" pero en musiqueo) hace un año o dos.

El caso es que el bueno de Tom Yorke y sus mozos se han sacado de la manga otro discazo de esos suyos, tan difíciles de digerir al principio, pero que, como las lentejas (si me permiten tan campechano símil culinario), mejora a medida que repites y descubres sus sutiles virtudes. Hasta aquí todo en orden. Lo que les da la estocada a EMI, Warner y compañía, es que mis queridos chicos han decidido probar por su cuenta, vendiendo el álbum por Internet y cobrando la voluntad, cual vulgares sin techo ("perroflautas" que los llamaría alguno) de la red. Bien por ellos.

En inrainbows.com durante un tiempo estuvo colgado el susodicho álbum, y cada uno podía ir allí, descargarlo, y pagar lo que creyese conveniente, aún si por conveniente uno entendía "por la cara", es decir, gratis. Y de acuerdo, ya lo quitaron, pero no me neguéis que, sin lugar a dudas, con más gente así el mundo sería un lugar mejor.

Como es evidente, esta forma de hacer negocios puede marcar un antes y un después en lo que hasta ahora viene siendo todo el tinglado de las casas de discos. A lo mejor es el primer clavo en el ataúd de algo tan desagradable como que un disco valga veinte euros cuando a ellos les cuesta cuatro. Y aunque lo dudo mucho, y seguramente tenga que seguir tirando de Ares mucho tiempo más (no creo que el sueldo de un publicista medio llegue para darse las alegrías de comprarles los discos auténticos a los señoritos de Universal)iniciativas como esta, en las que el usuario queda al mismo nivel que el artista y no como un mero "cliente", nos muestran que el compromiso y los principios son capaces de cambiar las cosas. Quién nos lo iba a decir hace unos años.

El que haya leído hasta aquí, una vez más, es que está muy aficionado a dejarse las cejas en trapalladas. jajaja

Os pongo aquí dos canciones de Radiohead. "Jigsaw falling into place" y "Paranoid android" (uno de sus clásicos, aunque no es del "In rainbows") respectivamente. Si os gustan, todo este coñazo habrá valido para algo jaja.

Saludos.